Bienvenido a un viaje sonoro por cinco lugares emblemáticos de Cuenca, donde la naturaleza se revela a través de sus propios sonidos. Escucha el fluir del río en el cañón, el canto de los pájaros en el bosque y el susurro del viento en las montañas.
Este proyecto une el murmullo de los paisajes con la tradición artesanal de la madera, amplificando el vínculo entre el territorio y quienes lo habitan.
Cuenca es hogar de una riqueza forestal extraordinaria, con más del 55 % de su superficie cubierta por bosques. Estos paisajes no solo son esenciales para la biodiversidad, sino también para las personas, proporcionando recursos sostenibles y un legado cultural que se refleja en oficios como la carpintería.
Cuenca Resuena se enmarca dentro de la misión de UFIL (Urban Forest Innovation Lab), un proyecto de innovación en bioeconomía forestal que busca conectar el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales con la educación y el desarrollo de nuevas oportunidades locales.
A través de la madera, el bosque cobra vida en manos de quienes lo trabajan, transmitiendo sus sonidos y sus historias. El proyecto incluye una experiencia inclusiva que permite que los más pequeños, junto a personas con discapacidad intelectual de las carpinterías de Mobhu (Mobiliario Humano), reciban estas historias de la naturaleza en un acto de creación compartida.
Mobhu es una iniciativa nacida dentro de UFIL , cuyo propósito es diseñar y fabricar mobiliario y objetos únicos con un fuerte compromiso social y ambiental. Sus productos están hechos con madera procedente de bosques gestionados de manera sostenible. Además, Mobhu colabora activamente con personas con discapacidad intelectual, fomentando su inclusión en procesos creativos y productivos, y creando un impacto positivo tanto en la comunidad como en el medioambiente.
El resultado de esta colaboración son altavoces artesanales que llevan los ecos del bosque hasta el hogar, permitiendo que esos sonidos encuentren una voz en nuestro día a día. Cada altavoz construido captura la esencia de un espacio natural, creando un puente entre el entorno, los oficios tradicionales y la comunidad.
La provincia de Cuenca es un mosaico de paisajes diversos y asombrosos y en cada rincón resuena una historia. Hemos seleccionado cinco lugares singulares que capturan la esencia de la región a través de sus sonidos: desde el murmullo del río hasta el silencio estrellado de la noche. Cada espacio tiene una voz única, y te invitamos a cerrar los ojos y sentir la conexión con estos parajes naturales que forman parte de nuestro patrimonio.
Escucha el suave murmullo del agua al saltar entre las rocas, acompañado por el sonido de los buitres que disputan su espacio al otro lado del cañón.
Sus graznidos resuenan en la inmensidad, mientras los pequeños pájaros añaden notas delicadas a este concierto natural de la mañana. Un instante en el que río y cielo encuentran su propia armonía sonora.
Escucha el golpeteo rítmico del picapino trabajando la madera, acompañado por el zumbido de insectos y el canto de las cigarras.
Cerca, el batir de las alas de un buitre cruza el precipicio, dejando su eco en el aire. Es un paisaje sonoro que combina la majestuosidad de las alturas con los detalles más íntimos de la vida en el bosque.
Escucha el crujir de las hojas y el suave discurrir de un pequeño caudal de agua, que aporta serenidad al entorno. Es un instante de calma en el que cada sonido parece surgir de la esencia misma de la noche hasta que el viento rompe el silencio.
Escucha como el viento sopla con intensidad, como se cuela entre las ramas y arrastra las hojas en su camino. La calma desaparece, sustituida por el rugido del aire que parece envolver la cumbre, mostrando la imponencia de este paisaje nocturno.
Escucha cómo el agua fluye con delicadeza entre la vegetación, mientras el viento susurra entre los juncos.
Los sonidos de patos, garzas y pequeños insectos llenan el aire, creando un paisaje sonoro que refleja la vida vibrante de la laguna. Un rincón donde cada sonido cuenta una historia de armonía natural.
Escucha la tranquilidad que envuelve el bosque al atardecer, con el suave movimiento de los pinos mecidos por el viento.
En la profundidad de la Torca, el sonido de un pájaro rompe el silencio, recordando que este bosque virgen guarda su propia vida y ritmo. Es un instante de quietud en el que la naturaleza se muestra en su estado más puro.
Lleva contigo los sonidos únicos de Cuenca. Una banda sonora que te transporta a sus paisajes, y te conecta con la esencia de cada lugar, desde el bosque hasta el río, la laguna, la cumbre y las estrellas.