Innovación forestal en Cuenca: el motor que impulsa un desarrollo rural sostenible

En un contexto marcado por el cambio climático, la despoblación rural y la necesidad de avanzar hacia una economía más sostenible, la innovación forestal se consolida como una pieza clave para el futuro del medio rural.

Innovar en los bosques no se limita a aprovechar mejor sus recursos, también significa repensar la forma en que habitamos, trabajamos y generamos valor en el territorio. En este punto exacto entre sostenibilidad y futuro actúa UFIL (Urban Forest Innovation Lab), el laboratorio de innovación y emprendimiento forestal en Cuenca.

Para comprender cómo la innovación puede transformar el sector forestal, conversamos con Carmen Avilés, colaboradora del programa de emprendimiento de UFIL, profesora en la Universidad Politécnica de Madrid y coordinadora de Treenvoa por UDOE.

Cuenca y Castilla-La Mancha: un territorio con mucho potencial forestal

“El sector forestal, tal cual está considerado en España, sigue viéndose como un sector tradicional”, comenta Avilés. “O se hacen las cosas de otra manera o seguiremos siendo un sector tradicional y, por tanto, minoritario”.

La innovación forestal consiste, precisamente, en hacer las cosas de manera distinta. Implica entender que el monte no es un recurso aislado, sino parte de un sistema económico y ecológico más amplio: la bioeconomía forestal.

Castilla-La Mancha —y en especial Cuenca— dispone de un capital natural forestal inmenso, pero su verdadero valor reside en la capacidad de gestionarlos de forma sostenible y estratégica.

Como señala Carmen Avilés, “si nos quedamos solamente en esa parte extractiva, ya sea del producto maderero o incluso un servicio ecosistémico, nos quedamos con una ínfima capacidad de generación de valor”. 

La innovación forestal en Cuenca permite precisamente dar un salto cualitativo: incorporar tecnología, investigación y colaboración para que el bosque se convierta en el motor de una bioeconomía local diversificada. Se trata de pasar de gestionar recursos a activar cadenas de valor completas, donde cada eslabón contribuya a la sostenibilidad económica, ambiental y social.

Oportunidades de innovación forestal para un desarrollo rural sostenible

En los últimos años, UFIL ha demostrado que emprender en el medio rural y generar proyectos sostenibles es, además de posible, necesario.

Una de las áreas más prometedoras es la vivienda sostenible y la bioconstrucción, donde se combinan madera local, eficiencia energética y rehabilitación de espacios rurales. 

“En alguna de las iniciativas que se están promoviendo desde UFIL se están centrando en cómo rehabilitar espacios que ya se han derruido o que están abandonados, para poder atraer a esa gente que necesitamos que trabaje en el territorio rural con unas condiciones de habitabilidad adecuadas”, indica Avilés.

Otra línea en auge es la digitalización del sector forestal: la inventariación, una gestión adecuada y los algoritmos están ayudando a optimizar los recursos naturales, reducir costes y mejorar las condiciones de trabajo.

Pero la verdadera transformación también pasa por fortalecer la gobernanza forestal: simplificar trámites, coordinar administraciones y ofrecer apoyo técnico son pasos esenciales para que más empresas puedan crecer en el entorno rural.

Carmen Avilés nos explica que “Si contamos con estructuras sólidas que apoyen a quienes emprenden y a quienes desean instalarse en Cuenca, facilitamos que surjan nuevos proyectos y que la innovación se multiplique, generando un efecto tractor para otras iniciativas.”.

Además, el territorio cuenta con ventajas estratégicas clave: amplias masas forestales gestionadas, colaboración entre universidades (como la UCLM y la UPM), y programas de innovación como UFIL, que actúan como nodos de transferencia entre ciencia, territorio y emprendimiento.

Construir ecosistemas para innovar: del recurso forestal al emprendimiento

“El hecho de tener materia prima forestal en demasía no implica que se generen esas dinámicas de emprendimiento”, advierte Avilés. Para generar un cambio real, es necesario crear ecosistemas de innovación forestal que integren administraciones, universidades, empresas y ciudadanía.

Este ecosistema se construye sobre cuatro pilares:

  1. Un territorio sano, adecuado y vertebrado que favorezca la actividad económica.
  2. Un marco normativo ágil, con políticas que eliminen barreras burocráticas y fomente la inversión.
  3. Un tejido emprendedor, investigador e innovador sólido, capaz de convertir la ciencia en soluciones prácticas. En Cuenca y Castilla-La Mancha está presente a través de convenios con otras universidades y con centros de investigación. 
  4. La facilitación. En palabras de Avilés, es imprescindible fomentar las dinámicas que hagan posible el emprendimiento. “Si queremos un entorno emprendedor, necesitamos que haya emprendedores, empresas y entidades tractoras”, subraya. 

La visión es ambiciosa: construir un auténtico ecosistema forestal de innovación comparable al Silicon Valley en Estados Unidos. Un espacio donde confluyen todos los elementos necesarios para que las ideas germinen, crezcan y sirvan de modelo a otras iniciativas emprendedoras en la zona.

“En Cuenca lo vemos claro. A través de UFIL se han incorporado otras empresas que han detectado esa oportunidad y han empezado a incrementar esa generación de empleo, esa fijación de personas que puedan vivir en el territorio”,señala Avilés.

Emprender en bioeconomía forestal es emprender en futuro

La conversación con Carmen Avilés deja una conclusión evidente: la innovación forestal es una necesidad estratégica para el desarrollo sostenible del conjunto de la provincia y del país.

UFIL trabaja para acompañar a quienes se atreven a innovar desde lo rural, impulsando una nueva visión del emprendimiento forestal: no basada en “unicornios”, sino en “empresas abeja”, pequeñas pero esenciales para mantener el equilibrio del ecosistema económico y ambiental.

“Son esas empresas abeja las que van generando un impacto positivo en el entorno, las que van tejiendo esa red con otras empresas del entorno y hacen que al final el ecosistema crezca”, explica Avilés.

“Diría que el emprendedor que llegue de fuera y ponga la mirada en el sector forestal debe entenderlo como una oportunidad para construir futuro, y afrontarlo con mucha ambición. Y si es así, bienvenido sea. Estamos esperando con las puertas abiertas” concluye Avilés.

El próximo 18 de diciembre tendrá lugar el evento de cierre del proyecto UFIL, que incluirá la entrega de premios a los mejores proyectos emprendedores incubados en el laboratorio durante los últimos dos años. El acto está abierto al público y dirigido a todas aquellas personas interesadas en conocer el impacto del programa y las iniciativas surgidas en su seno.

CATEGORÍaS:

Actualidad

Etiquetas: